Viaje a Manila

Manila está increíblemente aglomerada!!! Estuve en Makati, en el centro.

Como para mí lo que más importa y en lo que más énfasis voy a poner es por moverse en silla de ruedas, enfocaré mi artículo al viaje y las dificultades encontradas, información de interés.

Antes de realizar el viaje fuimos a hablar con la compañía aérea ya que es una compañía de vuelos nacionales, los aviones son pequeños y bueno yo tenía una preocupación razonable por que le pudiera pasar a la silla.cebu-pacific

Nos dijeron que no había problema y que podíamos reservar los billetes sin problema porque la silla la podían llevar. Realizamos las reservas por Internet, todo perfecto, indicamos que yo iba en silla de ruedas y automáticamente nos recomendaron asientos los más cercanos posible a la puerta y en el pasillo.

 

Cuando llegamos a la salida desde Aeropuerto Internacional de Mactán, todo perfecto, hicimos el check-in, como siempre me dan preferencia en los sitios donde pueden aunque yo llego siempre lo más temprano que puedo para facilitarles todos los trámites en la medida de lo posible para no hacer atascos o retrasos.

Me cachean todo lo que pueden para cerciorarse que no llevo nada extraño encima y paso bien todos los controles. A la facturación de maletas me espera el señor con una silla de ruedas a la que solo le faltan los cañones para parecer un tanque en toda regla, pero de los que ya han pasado varias guerras, está muy destartalada, como siempre les digo que si por favor puedo seguir con mi silla hasta la puerta del avión, tengo una lesión medular muy alta y me cuesta estar sentado en otro sitio que no sea mi silla, incluso en un sofá por cómodo que parezca estoy incómodo normalmente.

Además los reposa pies son malos, grandes, separados de la silla, y tengo que ir sujetando las piernas para que no se salgan los pies y vayan colgando con el posible problema de hacerme daño, por otro lado al no tener yo ese apoyo que hacen las piernas en el reposa pies, me hacen presión hacia delante para caerme de cabeza por la silla.

Por suerte acceden y me planto con mi silla en la puerta de embarque, me toca esperar dos horas!!! Había calculado que el taxi llegaría tarde y que habría tráfico, pero falló el cálculo, ahora me toca esperar dos horas, pero estoy contento, prefiero esperar a que me esperen. Aprovechan para ponerme la pegatina en la silla de ruedas para facturarla y me dan el resguardo para pedirla a la llegada.

Cuando iban a abrir la puerta para acceder al avión, el hombre viene con la mini-silla de ruedas para pasarme por el pasillo del avión, (esta sería la primera y la última vez que la veía en todo el viaje), le pido ir hasta la puerta del avión de nuevo, para no estar sentado en la silla esa durante todo el laberinto hasta el avión que encima es cuesta abajo, porque esa mini-silla no es para desplazarse mucho, el hombre acepta y en la puerta del avión me cambio y me suben hasta mi asiento.

El viaje bien, porque solo una hora y cuarto de viaje, el problema a la llegada… Manila diluviando como casi siempre, y sorpresa al llegar y ver como el avión se detiene a un lado se abre la puerta y se acerca una pedazo de escalera a la puerta y empieza a bajar gente, como siempre yo me espero el último para no hacer tapón.

Cuando se queda vacío aparecen unos señores con una silla de ruedas prehistórica y me dicen que para abajo, me cogen desde mi asiento en brazos y me sientan en la silla, la cogen entre 5 personas y empezamos a bajar por las escaleras mientras diluvia, un señor me da un paraguas, pero bastante trabajo tenía yo agarrándome las piernas para que no se me salieran los pies, antes de llegar abajo ya se me habían salido dos veces y es peligroso por si van golpeando los escalones de la escalera, así que el paraguas lo tiré y me centré en lo mio, un poco de agua a estas alturas poco de mal me iba a hacer.

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Una vez abajo en la pista me estaba esperando un autobús, no adaptado claro, de nuevo a subir más escalones, eran dos o tres pero muy altos, no ganaba para sustos… Este sí que me llevó al edificio, me metieron dentro a la salida de equipaje, a la famosa cinta de las maletas y me dejaron allí a esperar mi silla.

Cada vez había menos gente cogiendo maletas y yo seguía esperando, dudaba de que pudieran poner la silla en la cinta a no ser que lo hicieran con la silla desmontada, pero no esperaba que fueran capaces de hacer eso, imaginaba que esperarían al final y que me la darían en mano. Al final cuando ya no quedaban maletas, había una puerta al lado de la boca por la que salían las maletas y allí estaba mi silla, la habían dejado al lado de la puerta esperando al dueño, pude conseguirla, por fin estaba de nuevo preparado para seguir. La silla estaba empapada, imagino que al llover la tendrían por ahí dando paseos y se empapó, algunas personas que quejaban de que algunas maletas también estaban mojadas; tuve que poner una toalla en el respaldo par no ir todo el rato con el frío del aire acondicionado del aeropuerto y la espalda mojada, puse una toalla pequeña que llevaba encima y me fui a buscar la salida.

Salimos fuera a  buscar un taxi que nos llevara al hotel, justo enfrente de la salida de la terminal había una calle llena de taxis y una señora con un “walkie talkie”, le preguntamos y nos dijo que esos eran los taxis gestionados por el aeropuerto, y que lógicamente teníamos taxi rápido, fiable pero había que pagar un plus, era tarifa fija no importaba a que parte de Makati ibas y costaba 750 PHP unos 15 €, precio para turistas… si no querías no pasaba nada al lado tenias otra calle, pero en vez de estar llena de taxis estaba llena de gente esperando taxis, como unas 30 personas, y lloviendo… Mala idea

El dinero no dará la felicidad, pero ayuda y mucho, por lo menos a conseguir un taxi rápido y no tener que esperar 1 hora y terminar mojado, en fin, pagamos y rápido al hotel.

Como todas partes en Filipinas las zonas más ricas, con más movimiento, zonas comerciales, de negocios, suelen estar bastante bien acondicionadas, incluso con parking para conductores en silla de ruedas. Pero las pequeñas aceras y el tráfico tan caótico hacen complicado moverse en silla de ruedas por las calles, a no ser que sean de poco tránsito, para moverse lo único, y digo lo único porque es nuestro caso es así es el taxi, porque yo no puedo montarme en motos, Vihires, multicabs, jeepnys, únicamente taxi, lo mejor es coger un taxi y al sitio.

El hotel genial, recomendado 100% si vas a estar en Manila, en Makati, cerca de dos 7/11, Macdonalds, JollyBee, aunque la comida del hotel era excepcional. Para el agua solo llamabas a servicio de habitaciones y te subían una jarra con agua y llena de hielo, genial, el agua era gratis, podías llamar las veces que hiciera falta, les dimos mucha guerra con esto, porque yo bebo mucho para evitar infecciones de orina, llamaba muchas veces al día y siempre lo subieron rápido y sin problema.

Siempre que comía en el hotel, lo hacía en la habitación, me subían la comida, e incluso para salir del hotel llamaba para que me pidieran un taxi y me llamaban cuando el taxi estaba en la puerta y se ofrecían a enviarme a una persona para que me ayudara a bajar de la habitación al taxi!!! Increíble. Además me pusieron en una habitación justo al lado del ascensor para que no tuviera que moverme mucho por los pasillos más si iba cargado, tuvieron en cuenta todas mis necesidades y más, la verdad que se portaron genial y el hotel por el precio que tenía el servicio era increíble. 30€ la noche, sin desayuno ni nada, con desayuno valía unos 50€ el día, así que preferí no coger desayuno y como teníamos nevera en la habitación, compramos algunas cosas en el 7/11 para desayunar y lo conservamos en la nevera.

Las habitaciones limpias, además pasaban todos los días a cambiar toallas, sábanas, poner nuevos jabones, geles y limpiar todo.

Para volver a casa pedimos una balanza para las maletas y nos ofrecieron una, también pedimos una plancha y nos subieron un kit de esos a vapor para planchar que tuvimos toda la semana en la habitación. No nos cobraron por nada, únicamente por la comida que pedimos.

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Algo gracioso fue que al llegar nos dijeron que la habitación era de no fumadores, pero si íbamos a fumar, por el módico precioprohibido-armas de 1000 pesos se convertía en habitación de fumadores… Filipinas funciona así, es triste decirlo pero me ha pasado en muchos sitios. Tampoco podía faltar el cartel de prohibido armas de fuego a la entrada del hotel.

Como la anécdota de mi amigo Alberto, que llegaron a Cebú y eran 6 personas, querían subir a un taxi y no querían separarse, pero el taxista les dijo que de eso nada que seis en el coche no podía ser, ellos le dijeron que le pagaban el doble a lo que el taxista les dijo que siendo así no había problema en llevarlos a los 6.

Pagamos 1000 pesos de depósito al entrar y nos los devolvieron al salir, después de echar un vistazo rápido a la habitación para ver que todo estaba en orden. Si vas a estar en Makati te lo recomiendo, es el Artina Suites Hotel. Lo reservamos desde Tripadvisor, tenemos que volver a Makati de nuevo y por supuesto que vamos a repetir hotel.

Los precios para movernos por Makati un poco dispares, porque el viaje que de ida te costaba 80 pesos de vuelta desde el mismo sitio te costaba 250 pesos, y así con todo, solo en una ocasión nos costó 80 ir y 68 volver, eso debería de ser lo normal…

Para volver al aeropuerto para el viaje de vuelta, nos llamaron un taxi y nos costo 350 pesos ir al aeropuerto, después de haber pagado 750 del mismo trayecto a la inversa, aeropuerto hotel, pagamos la mitad para volver al aeropuerto y los dos viajes con taxi privado con tarifa fija.

En el aeropuerto todo muy caótico, todo el orden y la fluidez de Internacional de Mactán, ni una pequeña sombra de esto en Manila.

Después de todos los trámites llegamos a la puerta de embarque, aquí estaba yo un tanto extrañado porque en vez de subir plantas bajábamos hasta pie de calle, ya me estaba temiendo lo peor cuando se confirmó, me pasaron a otra silla troglodita y me subieron a un autobús, llegamos al avión con la escalera preparada, esperé a que subiera todo el mundo y me subieron a mí, otra vez lo mismo, me agarré fuerte las piernas y arriba, el señor de detrás de mí a la derecha no daba para más y la silla iba de lado casi boca arriba, así que yo iba viendo el cielo y apretando las manos en las piernas para que no se resbalaran, a la llegada arriba a la boca del avión me dijeron que no había silla pequeña de pasillo, me cogieron entre dos personas y me sentaron en el sillón del avión, arreglado, ya estaba en el sitio, por la ventana pude ver como llegaba mi silla de ruedas al avión, esto me relajó un poco.

De nuevo una hora y poco más y estamos en Cebú, el avión no paraba, aterrizó y siguió moviéndose en la pista hasta que pude ver con alegría que esta vez de nuevo en Cebú se acercaba la boca con la rampa por la que podría bajar sin más escaleras de la muerte. Eso sí, no había silla de pasillo, esta vez vino un Filipino fortachón, me cogió en brazos me sentó en la silla y me llevó a la cinta donde salían las maletas, me dejó a un lado, se plantó en la puerta de la cinta y preguntó por la silla y allí se quedó hasta que le dieron la silla, me pasó a mi silla, me llevó fuera, me llamó un taxi, se saltó toda la cola y si me descuido casi me sube hasta en el taxi, cuando me dí cuenta ya iba camino a casa, un 10 para Cebú y muy mal Manila!!!

 

De nuevo en casa, no hay nada como estar en casa!!!

SALUDOS.

 

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