Llegada a Filipinas el 18 de marzo de 2016

Llegada el 18 de Marzo de 2016.

Después de 3 aviones y muchas horas por fin mis ruedas pisaban suelo filipino, el calor era terrible, después de estar fresquito en el avión incluso con un poco de frío en algunos momentos, entrar en filipinas fue una agobiante felicidad!!

Para ser la primera vez que subo a un avión, el viaje es posible que no fuera el más indicado, ya que había que coger 3 aviones diferentes y era un viaje de muchas horas. En la parada para el cambio de avión en Seúl, Corea del sur, pensé que no aguantaría las horas que me quedaban hasta Cebú, pero estaba ya en la puerta de embarque en Seúl y la única opción disponible era subir a ese último avión y llegar a Cebú, donde al fin podría descansar en una posición digamos que más horizontal.

Cuando salí fuera del aeropuerto internacional de Mactán en Lapu-Lapu, era de noche, el calor era agobiante, empecé a quitarme ropa, porque iba más abrigado para el avión.

Había mucha gente, taxis, gente con maletas por todas partes. La gente se movía de un lado a otro de la salida, parecían hormigas obreras cargadas corriendo. Había una gran superficie fuera para la gente que esperaba a los que llegaban, y una carretera para los taxis y coches. No era la zona de recepción más grande que había visto, teniendo en cuenta que los otros aeropuertos en los que había estado eran Barcelona, Dubái y Seúl.

Esperé un poco en la salida hasta que mi novia pudo llegar hasta donde yo estaba, yo intentaba buscarla pero había demasiada gente allí fuera, así que me decanté por quedarme quieto y que fuera ella la que me encontrara, fue fácil para ella pues ya me había visto incluso antes de salir yo a la calle, porque las puertas eran grandes cristales y podían ver dentro desde fuera, entonces pedimos un taxi y fuimos directos a casa, yo necesitaba una gran ducha y una cama para poder cerrar los ojos sin miedo a quedarme dormido y caerme de la silla. Parece una tontería pero no sería la primera vez que me vence el sueño y abro los ojos cuando estoy patas arriba con las rodillas acariciando mis mejillas y la silla despegada de mi culo.

Cuando terminé mi rutina y estuve en la cama, no pude más que sentirme satisfecho y feliz por haber conseguido llegar sin mayor contratiempo a mi destino, el que espero que sea mi hogar durante un tiempo. Cerré los ojos, no si antes haber conectado el aire acondicionado, imprescindible estas dos cosas para poder dormir, y me quedé dormido mientras sentía los músculos de mi cara estirarse para dibujar una feliz sonrisa.

Buenas noches Filipinas y buenas noches España!!

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2 Comments

  1. Vaya viajes!!
    Me ha gustado… echaré un vistazo al resto de artículos!
    disfruta y pásalo lo mejor que puedas por aquellas tierras lejanas!!

    Compartiendo el artículo por las redes libres.

    Salud!!

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