El viaje Parte 3

El Avión

El avión fue un poco decepcionante, pues esperaba llevarme un gran susto con eso de los despegues y aterrizajes, y resultó ser nada. La dificultad del viaje la tuve con el tiempo que tenía que estar sentado sin poder moverme para nada… eso fue lo duro del viaje y con lo que yo ya había pensado que tendría que lidiar, era algo que me creaba ansiedad el pensar en todas esas horas sin poder moverme para nada, ni si quiera para estirar las piernas, fue un miedo que no me decepcionó.

Cuando me senté en el pequeño sillón, puse mi cojín anti-escaras primero y después me senté encima, me habían dicho que tuviera cuidado con los asientos del avión, por eso decidí poner mi cojín; “si estás varias horas sentado te levantas con el culo “cuadrado”” Me habían comentado. El cojín tiene 10 cm de altura, me dí cuenta de que mis pies no tocaban el suelo; perfecto, antes de despegar primer problema; así no podía estar porque las piernas cogen mucha presión al estar presionadas por el cojín. Solución rápida, cogí una de las mochilas de mano que llevaba y me la puse debajo de los pies, solucionado! Incómodo, porque las piernas ahora levantaban mucho y se abrían, pero al menos no las tenía colgando tantas horas con lo que eso hubiera podido suponer. Así lo hice en los 3 vuelos, en alguno no pude poner la mochila hasta después de haber despegado, pero no era tampoco nada preocupante.

Otra cosa desagradable es que en cuanto despegas y vas subiendo el cojín va cogiendo presión y se pone el doble de hinchado! Mucho cuidado con esto para no reventarlo y para que no nos haga daño en el culo, al tener tanta presión está duro. Así que nada más despegar a controlar-lo y abrir la válvula para soltarle aire, yo le abrí la válvula y vacié un poco, después, si al rato seguía encontrado que estaba duro le iba abriendo y soltando aire, sin pasarme! Lógicamente en cuanto aterrizas el cojín se convierte en un montón de goma vacía que no hace nada, así que a darle aire, yo esperaba a que me sentaran en la pequeña silla que utilizan para meterte por el pasillo del avión, al pasarme a esa silla cogía el cojín y lo inflaba para después ponerlo correctamente hinchado en mi silla y sentarme de vuelta a una de las cosas que más adoro por necesidad, mi silla!!!

 

PD. Un agradecimiento a mi amigo Alberto.

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