El peso que más pesa y el taxista con más jeta

Al final ha llegado el día, salía yo del centro comercial cargado de bolsas y demás, era tarde y estaba ya agotado, hacía un calor terrible y eso que ya era de noche.

Los guardas del centro comercial como siempre muy amables, me cogieron las bolsas me hicieron sitio en la calle, en una calle que pasa por delante justo del centro comercial y que se usa para que paren algunos vehículos a cargar y descargar, así que me sacaron hasta allí por la rampa que hay, adaptado todo para el uso en silla de ruedas.

Una vez fuera, como siempre uno de los guardas me pregunta a dónde voy, le digo la dirección donde me tiene que llevar el taxi y el guarda sale a la calle de fuera, que está a pocos metros y es donde están todos los taxis y vehículos de transporte; el guarda les pregunta a los taxistas para llevarme a la dirección y cómo no! todos se niegan. Se niegan porque ellos quieren hacer viajes largos para ganar más dinero en un solo viaje, y por eso como mi ruta es corta, aproximadamente 2 km y me cuesta unos 54 PHP, alrededor de 1 Euro, no me quieren llevar.

Aclarar que cuando digo pocos metros son muy pocos, nos estamos viendo las caras mientras dicen que no con todas las ganas del mundo, que están en todo su derecho, pero éticamente incorrecto.

Este momento fue expresamente impactante porque el guarda estaba increpando a los taxistas mientras él atónito (y yo) observaba como ninguno quería entrar para recogerme… El pobre guarda, les insultaba, les increpaba, les amenazaba con echarles del centro comercial y nada de nada, aquellos seguían como si no pasara nada e ignorando al guarda que estaba poniendo todos sus esfuerzos para que me recogieran. Desde aquí le doy las gracias porque fue increíble ver como esta persona que no me conoce de nada pone todo ese empeño por encima de su funciones para conseguirme un taxi.

Después de alrededor de 15 minutos de espera, yo y el guarda ya con el ego hinchado, le dije que les dijera a los taxistas que les pagaba 100 PHP por llevarme a casa, prácticamente el doble de lo que cuesta el viaje, aún así el pobre hombre se tuvo que pelear un rato más, al final, tarde ya, consiguió un taxi y como siempre taxistas de mala gana, poco habladores y que ni siquiera son capaces de bajar del taxi para ayudarte en nada, abren la puerta del maletero con un botón desde dentro y ahí se quedan con cara de pasmo a esperar que todo y todos estemos acomodados dentro del taxi para salir. Algunos salen a ayudar, pero no es lo que me encuentro habitualmente.

Después de dos minutos al fin en casa! 100 PHP para el conductor y a seguir, nos ayudó a bajar las bolsas, porque llevaba prisa por volver al centro comercial. Esto es algo que yo ya auguraba porque siempre tengo el mismo problema para coger un taxi desde ese centro comercial hasta casa, era cuestión de tiempo…

Ahora ya sé que mi vuelta a casa tiene cuota fija para siempre!!!

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